Sin libertad, cuando la obsesión penetra en tu interior

Algunas personas, diferentes, con ciertos trastornos, tendemos a obcecarnos en un tema, desarrollar ideas fijas e intolerancia a quienes no piensan en ese momento como nosotros. 

Vivimos condenados en nuestra cárcel autoconstruida, viviendo con miedos, a veces renegando de nosotros por no herir o por no ser rechazados. 

Incapaces de movernos con soltura, necesitamos nuestro público, seres tan especiales que no nos dejen por lo que somos. 

Obsesionados durante años con el tema que dominamos, carentes de toda empatia y aunque llenos de sentimiento, incapaces de exponerlos como nos gustaría. 

Auto reprimidos, autocensurados, dependientes del que dirán, de las miradas, totalmente agobiados en situaciones de mucha aglomeración, con la mente puesta en lo que puede pasar, una catástrofe, etc

Racionales hasta el extremo, hasta el extremo de volvernos extremistas por buscar nuestra propia identidad personal. 

Con odio, y con rabia del que se sabe incomprendido, pero convencido del camino a seguir, ideas claras. 

De nobleza inalterable, un poco ingenuos, que más decir…si algún día llego a formar parte de tu vida, no te abandonaré jamás.