Nueva década, Nuevos proyectos

Ya son muchos años militando en diferentes organizaciones, con inquietudes que nunca son del todo canalizadas, mucho tiempo gastado y energías puestas en cosas, que no por ideal sino por razones humanas nunca terminan de llegar a buen puerto.

Va siendo hora de cambiar, de profundizar, de reestructurar ideas, de ser firme y comenzar a vivir de acuerdo a unos valores y una fe que no es otra que la de Cristo nuestro señor y de acatar la ley de Dios, única legítima, en definitiva, ser coherente y consecuente conmigo mismo de una vez por todas, sin ambigüedades ni medias tintas.

Soy consciente que este paso implica alejarme del camino más transitado y aceptado, y comenzar a caminar en soledad, bueno, solo no, pero solo con quienes si me acompañan desde la honestidad y la nobleza como personas.

Por ello, he decidido implicarme en proyectos que representen aquello que soy y con lo cual me identifico, tanto en actitud, valores y personalidad y desechar todo aquello que sea ajeno a mis principios o que sea incompatible con mi ética y estilo de hacer las cosas.

Esto es una declaración de intenciones, la cual no implica renuncia ni a ideales, ni a símbolos, ni a la fe, sino precisamente por lealtad a los mismos y a uno mismo, alejarse de aquello que no representa en absoluto lo que el autor pretende.