Nuestra Hora

Tiempos convulsos en los que hemos de aprovechar para polarizar la sociedad, plantarnos y decir, ha llegado nuestra hora y ello implica nuestro tajante liderazgo para la liberación de nuestra patria del yugo capitalista y burgués, adocenado y contrario a cualquier reforma profunda que implique suprimir privilegios a las élites y el establecimiento de un sistema basado en la democracia directa sin partidos, y la autonomía plena de los municipios basada en el principio de federación y comunidad dentro de España, pues nosotros no entendemos una España sino es unida, pero en torno a la organización social y política anterior a la Dinastía Borbón (anterior a 1700) en las que regiones como Navarra, Aragón, Madrid o León disponían de Fueros que les garantizaban la libre disposición de su gobierno y organización municipal y a ello aspiramos, pues no se puede mantener un Estado basado en un centralismo de clase como es el que tenemos ni un panteísmo estatalista permanente como apetece el comunismo, pues ello es inviable y germen de separatismo e ideas subversivas en las regiones que forman nuestra Patria.

En pleno 2020 aún hay quien nos acusaría de fomentar el separatismo antiespañol por pura ignorancia histórica, y otros, que idólatras de su democracia liberal, no aspiran a otra cosa que a conservar una Constitución nefasta que impide incluso la aprobación de leyes integrales de educación o Planes de Estudio para las Universidades o la Educación Secundaria debido a intereses de clase y de partido, y nosotros queremos arrasar con ello, ya no es solamente que se nos haya quitado el crucifijo, se este arrasando con nuestra forma de vida, creencias y conjunto de valores, sino que además ni siquiera se nos garantiza un sistema educativo, unas condiciones laborales o una Vivienda digna como correspondería a un país que teóricamente es eso que los de la secta de la ONU llaman ‘Primer Mundo’ como si se fuese más avanzado por desmantelar la industria y las condiciones sociales conseguidas con la sangre de miles de obreros en Europa durante los últimos dos siglos y llevársela a países menos desarrollados para lograr un beneficio superior a costa del salario y las condiciones de trabajo de aquellos que por necesidad han de aceptar las condiciones que el democrático empresario nos impone pues la otra opción es engrosar la lista del paro.

También llaman Primer Mundo a importar mano de obra extranjera mientras se pisotean nuestras condiciones laborales para beneficio del Patrón con la aquiescencia de Sindicatos marxistas y socialdemócratas que no dudan en pactar con la Patronal siempre que ellos se lleven una porción del beneficio.

Por todo ello, por el cinismo y la falsedad del sistema establecido pretendemos cambiarlo, porque un sistema basado en otra cosa que no sea el pueblo a través de sus instituciones naturales, Familia, Municipio, Región, no es de ningún modo tolerable ni asumible por nadie que realmente y honestamente luche por el Pan y la Justicia para todos los españoles.