LIBERTAD

Di un paso decisivo, el paso decisivo hacia una vida nueva, hacia la LIBERTAD

Otto Skorzeny, Vive Peligrosamente (1965)

Siempre he creído en que la única forma que tiene el hombre de desarrollarse en sus plenas facultades es cuando es completamente libre, pues solo cuando no se interfiere en la naturaleza humana es cuando las personas son capaces de lograr los mayores éxitos y las cosas más grandes que puedan llegar a realizarse. Todos hemos visto como cuando un soldado obedece ciegamente a su superior aún cuando este se equivoque muchas veces deserta porque se encuentra en la difícil situación para elegir entre sus principios o servir a su patria, cuestión más complicada cuando además el mando obliga al soldado a cometer crímenes y actitudes reprochables en las cuales la única forma que tiene el soldado de enfrentarse es armarse de valor y realizar las órdenes como un deber aún a pesar de no estar de acuerdo o contravenir la doctrina y la moral del soldado. Esto era muy común en la Segunda Guerra Mundial. Y aún hoy, lo es.

Con esto que quiero decir, os preguntaréis, pues algo muy sencillo, en el momento en que alguien o algo ajeno al individuo procura limitarle, hacerle objeto de su control, o incluso encerrarle por considerarlo peligroso, si bien es cierto que en un principio consigue el objetivo de desactivarle, corre el riesgo de crear una fuerza mayor entre aquellos a los que se trata de impedir su libre desarrollo mental y físico. Veréis que cuando a un militante político se le dice, no hagas esto, el irá y buscará otra forma de organizarse con otra gente e intentará aquello que no se le ha permitido hacer en su grupo original.

Pues bien, un detalle en el que suelo fijarme es que en el momento en que tú dejas libertad, reconoces al individuo como uno más, y no como el disidente a señalar, poco a poco ese individuo se irá preocupando de perfeccionar su carácter, de formarse y ya no estará tanto tiempo en constante lucha con los demás en tanto se siente aceptado y representado en la Comunidad.