Sionismo y Judeocristianismo, no somos lo mismo.

Traigo esto a colación de que ahora con el atentado o ataque del ZOG al pueblo libanés hace unos días en varios medios de comunicación, algunos con carácter disidente están empleando el término Judío para designar al Estado Sionista de Israel (ver Theodor Herzl, conocido por ser fundador del movimiento Sionista y su obra El Estado Judío) y sus atentados contra civiles en países vecinos.

Recalcar aquí, que en tanto el autor de esta página es Cristiano confeso, cabe recordar que Jesús de Nazaret y los apóstoles nunca renunciaron ni negaron el Judaísmo ni la tradición hebrea de la que partían sino que pretendían que el propio pueblo judío fuesen coherentes en la fe y se aplicasen las enseñanzas y sus valores en la sociedad por tanto aquí queda prohibido cualquier comentario, o cuestión con carácter Antisemita.

No obstante quiero reivindicar la diferencia existente entre Judío, Cristiano y Sionista, pues el Sionista en su mayoría es ateo, y no sigue los postulados del Evangelio, los cuales son incómodos a su existencia, de ahí que el Sionista siempre se alie con enemigos de la Tradición y la Ortodoxia, lo vimos en la Segunda Guerra Mundial cuando llegaron a pactar con el Tercer Reich, y lo hemos visto cuando se ha tratado de manipular los Evangelios o ocupar y expoliar tierras a los Palestinos, incluso silenciar al pueblo judío no sionista. Cabe decir que la mayoría de los judíos asesinados y perseguidos por la Alemania nazi eran judíos ortodoxos que por cuestiones religiosas eran un estorbo a los intereses del Estado Alemán de implantar una Religión de Estado al estilo Unión Soviética y socavar los valores de la tradición con excusa de proteger la identidad racial, grave error que beneficio a las fuerzas del mal y más concretamente a Logias ocultas tras la Segunda Guerra.

Dejando esto claro y que el Sionismo es un movimiento político y no religioso en que muchos de sus miembros abarcan desde el Marxismo al Ultraliberalismo, ambos incompatibles con el Judeocristianismo por sus bases y principios, además es un movimiento cuyos dirigentes casi ninguno es judío sino Jazaro, o europeo. Por otro lado, el judío no es favorable a la expoliación de tierras de otros ni a menoscabar su sociedad, en España lo hemos visto desde su fundación cuando el pueblo de Yahve convivía sin problema con las diferentes corrientes paganas y Cristianas anteriores a la imposición del Catolicismo con el Rey visigodo Recaredo. Un judío lo puede ser de raza y cultura o de fe y valores, ambos generalmente son creyentes y se limitan a seguir la Torá, el Talmud y el resto de textos que tenemos en nuestra tradición. Pocos se suman al Sionismo o la Masonería, pues significa que se alían con el Diablo y renuncian de forma abierta a su fe, por tanto, dejan de ser judíos.

Quería hacer esta pequeña aclaración, que si bien no pretende ser un resumen histórico, si pretende ser un pequeño alegato en defensa de nuestros hermanos frente a generalizaciones, prejuicios y ataques por parte de Lucifer y sus siervos agrupados en Logias y sectas diversas.