PRESENTES!!!

Quiénes han dado su vida en holocausto por su fe no solo merecen ser recordados, sino que como miembros de la Iglesia de Cristo hemos de tomar su ejemplo para que no vuelvan a oprimir al pueblo de Yahve, y que cuando mañana nos impongan leyes, medidas o autoridad contraria a la ley de Dios, a sus enseñanzas o directamente nieguen a Dios, tengamos claro, que podrán eliminarnos individualmente, perseguirnos como otras veces ya hicieron, pero que, desde luego, daremos batalla, y con la ayuda de Dios, tengan claro que venceremos. Nuestros mártires no han muerto en vano, pues ellos son semilla de vida cristiana al confesar a Dios ante los hombres y ser juzgados por estos tras haber realizado su apostolado en la Tierra. Nuestros mártires vivirán mientras quede uno sólo de nosotros con la bravura de seguir su ejemplo de fieles creyentes, hombres de espíritu puro, nobleza de carácter y apóstoles leales e inquebrantables al Padre.