Naturaleza

Volver a la naturaleza, apreciar los bienes que Dios nos proporciona, respirar aire limpio lejos de las viciadas ciudades nos ayuda a no ya a conectar con nosotros mismos sino a descubrir que hay que desintoxicarse del putrefacto ambiente urbano y empezar a escuchar el silencio lejos de sirenas, hombres uniformados y controladoras miradas indiscretas de la gente que nos rodea que busca cualquier excusa para señalarnos. A veces quizá sea bueno, aunque solo sea por disfrutar la belleza de nuestra patria y nuestra ciudad acercarse a sus parajes naturales y conocer la vista que ella nos ofrece.