Amamos lo prohibido

En Levante están los Cuerpos de Opresión del Estado Liberal buscando fotografías para multar a un grupo de PATRIOTAS que portaban la rojigualda con el Águila de San Juan. Uno de los dirigentes de una de las organizaciones PATRIOTAS les va a defender en el juicio y habla de que ganará. Lo justifican con la verdad histórica, que es un símbolo Católico, que representa a la España Cristiana y no a Franco. Por mí parte, pienso seguir defendiendo los mismos valores, y enarbolando esa bandera como enarbolo el Águila Bicéfala de la Casa de Habsburgo que tantas glorias le dio a Las Españas durante siglos o la Cruz de Borgoña de la Tradición y los Fueros. Al fin y al cabo son símbolos que representan a mi Patria y la historia de mi pueblo. Normalmente quienes prohíben o persiguen o buscan dañar la Patria no son mejores que aquellos que durante siglos cometieron etnocidio contra nuestra cultura y raíces primigenias de España, tratando de eliminar y negar cualquier vestigio germánico, celta, ibero e incluso semítico en nuestra nación. Amo lo prohibido, lo perseguido, porque si creer en Dios, seguir su ley, o amar tu Patria según los valores que Cristo nos enseñó en los Evangelios como yo lo hago está mal visto, está castigado con multas o cárcel por desafiar el orden satánico establecido, pues seguiré desafiando a mi manera ese orden, y es que hoy día, ser Tradicionalista es verdaderamente ser un Revolucionario.

Si creer en Dios, seguir su ley, o amar tu Patria según los valores que Cristo nos enseñó en los Evangelios como yo lo hago está mal visto, está castigado con multas o cárcel por desafiar el orden satánico establecido, pues seguiré desafiando a mi manera ese orden, y es que hoy día, ser Tradicionalista es verdaderamente ser un Revolucionario