Cuestión de Educación

Nunca pensé que llegaría a decir esto, pero es cierto, mis rivales políticos o teóricos enemigos en lo que respecta a la ideología tienen bastante más educación, calidad humana y respeto incluso a sabiendas de las abismales diferencias doctrinales que aquellos que son supuestamente afines y portan las mismas camisetas (curiosamente siempre en grupo) las mismas banderas (solo en actos públicos de la secta a la que pertenecen) y algunos incluso tatuajes similares, no obstante hoy he podido demostrar como tantas veces lo que un viejo camarada me dijo hace años, ten cuidado y no dejes la Bomber en ningún lado porque de ésta gente no te puedes fiar, otros camaradas me lo han advertido con préstamos de CDs que nunca más se supo (robados por el supuesto camarada y supuesto patriota que no lo es) y si es cierto, hoy en un bar del viejo pueblo de Fuencarral me he encontrado con unos individuos en teoría afines ideológicamente hablando, en realidad la afinidad es solo aparente, a la hora de la verdad éstas personas carecen completamente de ideología, si acaso si tienen mucho de cobardía, sinvergonzoneria, y actitudes maleducadas y delictivas, personas que no solo no te saludan aún viendote con la misma camiseta o tatuajes que demuestran una teórica afinidad sino que posiblemente dejas el móvil, la cazadora o la cartera al descuido y los supuestos camaradas, que curiosamente los militantes más mayores desconfían, por algo será, directamente lo hacen desaparecer. Ahí es donde uno se da cuenta quien es camarada y quien enemigo, y ya he dicho muchas veces que camarada no es el que lleva tus mismos símbolos sino el que comparte actitudes o valores, y que más vale un Antifascista coherente y sincero que un supuesto “patriota” cobarde y falso. Cuando yo decidí hace años probar en ambientes de Izquierda en los que por cierto disfrute como pocos llendo a conciertos puesto que es lo único que hacía entonces hasta que los supuestos “patriotas” se dedicaron a compartir mi número telefónico y fotografías que demostraban mi afiliación a ideas de Derecha con la Izquierda lo cual hizo que acabase rompiendo también con la izquierda en cuanto estos descubrieron y me rechazaron evidentemente sin más razones que la evidencia fotográfica y comentarios de personas que apenas me conocían y algunas directamente nunca les había visto en persona. Aquí es donde se ve la calidad humana y la forma de ser y el porqué ciertas organizaciones afortunadamente nunca llegarán a nada, y es que el problema no es la Doctrina, ni las Banderas, ni los Tatuajes, ni la Historia, sino las Personas, su Actitud, sus Formas, su Personalidad, eso es lo que realmente marca el triunfo o el fracaso de una idea.