No te olvidamos

Los que la conocimos y además compartimos filas con ella, damos fe de que fue una madre, una camarada y una persona ejemplar, honesta y coherente. Podrás haber tenido diferencias en cuestiones espirituales o de matices ideológicos, pero desde luego fue una persona de valores, constante en sus principios y militancia que siempre estuvo ahí pese a que no estaba de acuerdo con ciertas cosas y con quién se podía contar. Nosotros, recordamos a nuestros muertos y no sólo sino que además les rendimos el mejor homenaje que podemos hacerle, continuar su lucha.