Una Actitud, Una Lucha, Un Frente de Combate

Nosotros tenemos claro quién es nuestro enemigo, nuestra gente y nuestros aliados. Nuestro enemigo no necesariamente tiene porqué ser un rival ideológico sino alguien que lucha contra lo mismo que nosotros y por unos valores similares a los nuestros. A veces el enemigo se encuentra en la misma trinchera que nosotros, y el amigo nos dispara balas, sin embargo, un enemigo íntegro y honrado tiene mis respetos, mientras que el que lucha en mi trinchera pero se comporta cobardemente, con hipocresía y en función de su interés, mejor que perezca o sea ejecutado por el Comando. Nuestra gente es la que comparte un espíritu de lucha, unos valores y no necesariamente una doctrina pero si una actitud.

Nuestra gente es la que comparte un espíritu de lucha, unos valores y no necesariamente una doctrina pero si una actitud.