Patriota (Segunda Parte)

No tengo nada que demostrar, hace tiempo que elegí bando, y desde el principio tengo claro aquello por lo que lucho y aquello en lo que creo. Tuve oportunidad de irme y probar suerte, sin embargo decidí permanecer aquí, en mi puesto bajo las estrellas, enfrentando una sociedad, unas leyes y un sistema que no solo va contra mi, sino que va contra las personas. Cuentan que la Policía me huele, que por eso cuando voy por mi querido Madrid siempre hay presencia policial que aminora la marcha o empieza a dar vueltas por las calles por las que suelo ir. Quizá eso signifique que si soy peligroso, no porque vaya a dañar a nadie, sino porque no estoy corrupto ni me someto ni estoy vendido a nadie, tampoco vendo mis ideales como otros lo venden por hacer negocio o tener prebendas y cargos políticos. A mí me podrán vetar, podrán sabotear la venta de las revistas e iniciativas de las que participe, podrán copiarme y anular la distribución de mis creaciones, me podrán intentar eliminar quienes se dicen “afines” a mi persona, que no lo serán tanto cuando prefieren estar en organizaciones y obedecer a mandos corruptos y al servicio del Estado antes que dar una oportunidad a sus propios camaradas y militar con nosotros que somos gente sana y de valores puros. Quizá yo no haya entendido nada, quizá sólo pretenda ser un Patriota sano en un ambiente de degeneración y corrupción donde importa mas el grupo, la pandilla o el negocio que la Patria y su salvaguarda. Quizá yo esté equivocado y no haya elegido bien. Quizá mi camino sea otro. Lo que si se es que nadie, y menos los que ni me respetan ni me han tenido el más mínimo aprecio nunca, ni van a impedir que siga luchando y buscando el triunfo de unos ideales, ni esperen respeto hacia ellos o sus organizaciones por mi parte, no obstante, eso no significa que vaya a negar a nadie el derecho a evolucionar y desde luego todo aquel que de buena fe quiera unirse a mí causa, sin prejuicios, conociéndome y acercándose por propia voluntad antes que preguntar a otros, y con afán de que unos ideales que son los de Cristo y la Patria prosperen, desde luego serán bienvenidos a luchar a mi lado. Pero quién venga con afán de hacer daño, de dividir, de generar tensiones, de ensuciar el ideal, de corromper, de anular y sabotear, desde luego esa persona será la primera en ser combatida y si es posible eliminada. Esto es una Guerra y la Guerra ya no es entre organizaciones, partidos, tribus urbanas, sino entre quien está del lado de la Patria, de la Integridad Moral, de la Honestidad y la Lealtad y quien está del lado del Sistema, del Estado, de los enemigos de la Patria, de la Deslealtad y la Traicion.

Esto es una Guerra y la Guerra ya no es entre organizaciones, partidos, tribus urbanas, sino entre quien está del lado de la Patria, de la Integridad Moral, de la Honestidad y la Lealtad y quien está del lado del Sistema, del Estado, de los enemigos de la Patria, de la Deslealtad y la Traicion.