11 de Abril

Sí lo haces que no sea por agradar o quedar bien con nadie, hazlo porque es lo correcto, porque tú conciencia así te lo indica y porque tus convicciones así te guían. No te rindas si no ves resultados inmediatos, las luchas más grandes son aquellas que son titánicas y donde el heroísmo es primordial. Un físico no se cultiva en dos días, ni una mente se desarrolla memorizando. Trabajalo, márcate una meta, una fecha, a tu ritmo, como puedas. Fórmate, trabaja, reza, actúa. Igual que tú físico te lo trabajas, y llegará un momento en que recuperes la forma o hagas crecer tus músculos mediante el trabajo, tu organización también logrará plena capacidad de combate y lucha, a base de trabajo, propaganda y labores de militancia en la calle. Plantea el sistema que quieres para tu pueblo, haz cosas que nadie más haga, no te rindas, no abandones, quizá hoy te copien, no te respeten o te ataquen, incluso los que teóricamente están en tu trinchera, pero mañana esas personas que hoy te envidian, rabian o buscan tu mal, mañana te admiraran, porque antes se logra con la moral correcta y la fidelidad a los ideales que actuar conforme a las modas del momento y no sólo, sino que nosotros, además de la fuerza de nuestros ideales, la lealtad a nuestros valores y la lucha consecuente, tenemos a Dios quien nos marca el camino y nos ayuda a levantarnos cuando caemos.