Camarada

Sí dudas de tu camarada, si pones en duda la integridad moral, ética o personal de tu amigo aún conociéndolo, aún habiendo compartido trinchera con el, y por el contrario le niegas el beneficio de la duda prefiriendo dar credibilidad a quiénes hacen de su profesión el cotilleo, la falsificación, la difamación, la mentira, el ataque personal, automáticamente eres mi enemigo incluso aunque enarboles la misma simbología que yo, incluso aunque jures y perjures amar tu Patria y tener valores, pues un Patriota no duda de la lealtad de su Camarada, y si este se marcha, corre raudo a preguntarle sus razones o al menos respeta su marcha o lo trata de entender poniéndose en su lugar. Y es que para un Patriota la lealtad y el honor son ley.

Para un Patriota la lealtad y el honor son ley.