Odiados y Rechazados

Odiados y rechazados, así se titula la canción de uno de mis álbumes de referencia del Be True To Yourself de la banda carpetana Rude Pride, y así es como nos sentimos mis amigos y yo cuando tras años creando e innovando con proyectos distintos, primero con la Asociación Cultural Resistencia Cristiana, tratando de renovar el Patriotismo en España, y posteriormente con el movimiento en aras de legalización de carácter tradicionalista y regionalizador de Las Españas, Einar UDC, y el reconocimiento de las viejas regiones y en concreto la vieja Carpetania y la identidad celta de Madrid, vemos cómo aquellas personas con inquietudes similares no se dignan a unirse o mínimamente a apoyarnos mediante la compra de nuestros productos y revistas aún a sabiendas de nuestras dificultades económicas, mientras que por el contrario personas que hacen gala del “Poder Blanco” y la cuestión racial prefieren comprar las cervezas y la comida a un chino antes que a un Camarada como sucedió en las Jornadas de la Disidencia que organizaba en ya extinto Movimiento Social Republicano del cual yo fui Militante en 2014 hasta mi expulsión por parte de cierta camarilla juvenil que prefiero no mencionar para no darles propaganda, o en la actualidad, diversos camaradas cercanos a posiciones regionalistas ni siquiera pretenden e incluso nos dejan tirados a la primera de cambio, prefiriendo hipócritamente negar su ideología para poder dar charlas en organizaciones que están controladas por el Estado y no aceptan sus verdaderos posicionamientos con respecto a la cuestión identitaria. De aquellos que se decían “franquistas” o “patriotas” y a la vez te consideran “Camarada” cuando ellos eran los primeros en no sacarte en fotos junto a ellos con nuestras banderas, no fueran a decirles algo sus “amiguetes” esos que nunca les han dejado una sede ni han estado ahí nunca mientras nosotros hemos estado cuando lo consideramos que teníamos que estar, o en renegar de ti para caer simpático a personas que supuestamente no tragas.

Llega un punto de inflexión en el que uno comienza a plantearse quienes son los verdaderos Camaradas y si es que realmente en algún momento más allá de nosotros mismos no tuvimos a nadie más, pues no vale la pena seguir justificándose por gente que nunca van a escuchar, ni van a entender ni quieren, y que cualquier excusa o cualquier mentira o difamación les sirve para atacar, y es que un Camarada aunque tú te vayas de las filas de un movimiento o cambies de tendencia ideológica o evoluciones nunca deja de serlo ni te acusa de cambiar de bando y más aún cuando sabe que has luchado a su lado en su trinchera y has invertido tu tiempo, tu integridad y tener problemas por una causa que considerabas superior como es la supervivencia de la patria.

Un Camarada que da credibilidad a lo que tus enemigos dicen de ti no es un Camarada, sino un enemigo, pues el Camarada si sabe que eres de los suyos y lo sabe nunca te va a dejar tirado ni te va a echar falsas acusaciones ni hace pantallazos de conversaciones privadas o difunde fotos de tu militancia al enemigo para que sea el enemigo quien vaya a por ti. Y he llegado a la conclusión de que mi trinchera está plagada de falsos camaradas, de enemigos y de personas que prefieren la comodidad a luchar junto a un camarada que además sabe que piensa como el y es un grupo sano de militantes. El camarada no deja de comprarte por irse a comprar al chino, o compra en todas las tiendas o a todo el mundo excepto a ti como si tuvieras un veto o una maldición, sino que si le gusta lo que haces te lo compra y si ve que tienes dificultad para sacarlo adelante te ayuda.

Camarada es el amigo, el hermano, el prójimo en el combate y en los valores. Amigo no necesariamente va a combatir junto a ti, aunque coincida en que también sea Camarada.

Camarada es el que confía en ti, guarda tus secretos, da la cara por ti si tiene que darla, te defiende y te reconoce tu lucha, garante de honor y fidelidad, valores hoy olvidados aunque aún quedamos vestigios que seguimos pese a las putadas y los problemas fieles a dichos principios solo que vamos aprendiendo y quien no cumple o no se comporta de acuerdo a estos principios, duda de nosotros, de mi, nos veta y sabotea, me importa un comino que lleve los mismos símbolos, las mismas banderas o incluso la misma estética que yo, no tiene mis mismos valores, suponiendo que los tenga y por tanto es mi enemigo en un combate frontal que es este que representa la vida y la lucha militante.

Camarada es el amigo, el hermano, el prójimo en el combate y en los valores. Amigo no necesariamente va a combatir junto a ti, aunque coincida en que también sea Camarada.