Reflexiones sobre la lucha

A veces me frustro cuando veo lo duro y lo cuesta arriba que se hace la lucha, ver cómo es más cómodo para muchos unirse a organizaciones más numerosas y ya creadas aunque ideológicamente se sitúen teóricamente en las antípodas, y no sólo, sino ver cómo siempre hay quien se aprovecha de las luchas ajenas mediante copiar tácticas y pisar tu propaganda en la calle. Pero como me dice un amigo y camarada fiel, tan mal no lo estaremos haciendo cuando siendo una minoría aplastante, está todo el mundo con la mirada puesta en nosotros y pendiente de si hacemos o dejamos de hacer, que hacemos y cómo. Pues sí están pendientes, es ya no solo porque nos envidien y rabien, sino porque saben que somos una minoría independiente y libre que si somos conscientes y consecuentes con aquello en lo que creemos y ello es lo que más teme el sistema y la “Disidencia controlada”.